Alegato a quienes tienen mucho para ense帽ar

Editorial de V铆ctor Gabriel Olmos, Presidente de ATSS.

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Todos sabemos lo que es una vivencia, esa cosa que vives y se mete en ti para nunca m谩s salir y formarte el car谩cter. Nosotros tenemos muchas vivencias, buenas y malas, que fueron forjando a 鈥渟angre sudor y l谩grimas鈥 nuestras vidas, forma de pensar y hacer 鈥揺ntre tantas cosas-. De algunas de ellas quiero hablarles para instarlos a una reflexi贸n.

Hemos vivido momentos en que deb铆amos tener mucho cuidado en que no se notara que 茅ramos tres personas reunidas en una esquina.

Hemos vivido momentos en que deb铆amos cuidarnos de hablar de gremio, agremiaci贸n y sindicalismo, a煤n en nuestros trabajos, ya que hab铆a 鈥渟oplones鈥, o 鈥渂uchones鈥 a nuestro lado.

Hemos vivido gobiernos que se jactaban de no haber perdido ninguna negociaci贸n con los trabajadores, como que nuestros reclamos fueran los del enemigo y despu茅s rechazaban la lucha de clases.

Hemos vivido gobiernos donde se aplic贸 el ultraliberalismo, 鈥溍﹕e sistema ideol贸gico basado en el dogma (o el fantasma) de una autorregulaci贸n de la llamada econom铆a de mercado que demostr贸 su incapacidad de autodirigirse, controlar lo que provoca y dominar los fen贸menos que desencadena鈥 (1) y que ahora pretenden algunos volver a instalar.

Hemos vivido el desmembramiento de la URSS y la ca铆da del muro de Berl铆n, la unificaci贸n de Alemania, la expansi贸n europea y la hegemon铆a alemana.

Hemos vivido las privatizaciones de empresas p煤blicas junto con el crecimiento de 鈥渓a palabra individualista que ahora nos resulta m谩s musical que la palabra colectivista, y ya no tan pecaminosa.鈥 (2)

Hemos vivido la bancarrota (fundici贸n) de bancos privados que fueron 鈥渟alvados鈥 por todo el pueblo a trav茅s de leyes de ajustes fiscales, desempleo, m谩s pobreza y marginalidad.

Hemos vivido remates de casas -a trav茅s de la Televisi贸n- que no pod铆an ser pagadas por sus usuarios, pero nunca las manifestaciones que se hicieron para detenerlos.

Hemos vivido por TV en directo, los bombardeos 鈥渟electivos鈥 de Bagdad.

Hemos vivido entregar el premio Nobel de la Paz al emperador Obama.

Hemos vivido la desaz贸n por no alcanzar el n煤mero necesario de firmas para plebiscitar la Ley 16.713.

Hemos vivido convenios salariales con indexaciones inferiores (85%) a la inflaci贸n pasada.

Hemos vivido la privatizaci贸n de los pagos de pasividades del BPS.

Hemos vivido asambleas de n煤cleos con m谩s de 300 compa帽eros e iguales asambleas hoy con menos de diez, en el mismo lugar y a la misma hora.

Hemos vivido asambleas generales con m谩s de 2.000 compa帽eros, e iguales asambleas hoy con menos de quinientos asistentes.

Hemos vivido d铆as de paros donde no se dejaba entrar a ning煤n esquirol y hoy en esos mismos lugares durante un paro saludarse el esquirol y el que vot贸 el paro como si nada.

Hemos vivido la creaci贸n del Hogar Estudiantil y la Colonia de Vacaciones Guazuvir谩 y el terror de perder la casa central por una temeraria acci贸n directriz.

Hemos vivido el abandono por parte del gobierno de la mediaci贸n en los Consejos de Salarios y hasta la suspensi贸n de los mismos, dej谩ndonos a la deriva de patrones y explotadores.

Hemos vivido el cierre de f谩bricas y el fin de cadenas productivas completas, con el fin de transformar a Uruguay en plaza financiera por parte del neoliberalismo.

Hemos vivido las rebajas salariales propuestas por los trabajadores para mantener su fuente laboral.

no a la baja de la edad de imputabilidad

Hemos vivido la amenaza de los patrones frente al pedido de aumento o mantenimiento de salario expresando un no rotundo y sino que hab铆a una cola enorme de desocupados que quer铆an 茅se trabajo y tal vez por menos sueldo.

Hemos vivido la aparici贸n de ni帽os y madres con plombemia, y la existencia de otros que se alimentaban con pasto.

Hemos vivido el d贸lar a $45 e inflaciones superiores a 100%. Hemos vivido jubilaciones menores a $ 1.000 y pensiones de $ 800.

Hemos vivido las muertes y accidentes asiduas en la industria de la construcci贸n y ni un patr贸n terminar como responsable ante la justicia.

Hemos vivido la medici贸n del status de vida de los uruguayos seg煤n la cantidad de autos 0 kms vendidos en el mes y la medici贸n de la canasta de primeras necesidades con el 鈥渁lambre de p煤as鈥 como uno de sus indicadores.

Hemos vivido cuando los peones de campo fueron 鈥渃orridos鈥 para las ciudades llev谩ndose como 煤nicas pertenencias un carro y un caballo y con ellos crec铆a la pobreza.

Hemos vivido el 鈥渟urgimiento鈥 de los recicladores y el nacimiento de sus hijos y nietos en los cantegriles y con ellos nac铆a la marginalidad del futuro.

Hemos vivido 鈥減arece mentira las cosas que veo, por las calles de Montevideo鈥 (3) mujeres, hombres y ni帽os comer los restos de 鈥渁limentos鈥 de las bolsas de basura, como perros callejeros.

Hemos vivido que 茅sas vidas no valieran m谩s que las de un perro para comprobar que para 鈥淓llos鈥 la nuestra tampoco 鈥渧alga nada鈥.

Hemos vivido miles de llantos de ni帽os reci茅n nacidos en el Canzani y hoy s贸lo los ecos de esos llantos junto con nuestras voces.

Hemos vivido el 鈥渕iedo鈥 de tener que atendernos en Salud P煤blica, pues, los Hospitales no contaban ni con una aspirina para el dolor y ni gasas para curar una herida.

Hemos vivido las colectas para colaborar con compa帽eros que no ten铆an dinero ni para el boleto de 贸mnibus para llegar al trabajo. Hemos vivido el pago de nuestro trabajo con Tickets Alimentaci贸n.

Hemos vivido la partida de hijos, hermanos y amigos al exterior en b煤squeda de trabajo.

Hemos visto el abandono de carreras y estudios en general para trabajar y as铆 poder ayudar a sostener una familia.

Hemos vivido el pago de incentivos de retiro a compa帽eros que terminaron 鈥渢irando el pa帽o鈥 en cualquier vereda para vender lo que se pudiera.

Hemos vivido cuando no se encontraba trabajo en la industria de la construcci贸n por ning煤n lado y hab铆a 煤nicamente en Montevideo tres obras en funcionamiento y varios obreros viv铆an en ellas pues no ten铆an ni garant铆a para un alquiler.

Hemos vivido cuando no se iba a vacacionar m谩s all谩 de lo que brindaba un boleto de 贸mnibus o el pr茅stamo de una casa en alg煤n balneario.

Hemos vivido cuando s贸lo hab铆a un televisor en la 鈥渕anzana鈥 y tampoco se nos ocurr铆a un lavarropas, freezer, microondas, secarropas, cocinas multifunci贸n, aire acondicionado, etc, porque no ten铆amos ni la ambici贸n, ni el dinero ni eramos consumistas.

Hemos vivido como el padre, el esposo, la esposa, el hermano, la hermana, el t铆o, la t铆a, el primo, la prima, el amigo, la amiga, el vecino, la vecina segu铆an en las fotos (y siguen muchos) y no aparec铆an ni sus huesos pues estaba prohibido investigar sus desapariciones.

Hemos vivido la pena al abrir la 鈥渃aja de zapatos鈥 con cartas desde la prisi贸n, de un familiar o de un amigo que estaba all铆 porque pens贸 diferente o se resisti贸 ante la injusticia.

Hemos vivido para ver a los peones rurales trabajar d铆a y noche por el mismo salario y en algunos casos hemos escuchado sobre su muerte debido a que en alg煤n r铆o creciente intent贸 salvarle la vaca a alg煤n patr贸n.

Hemos vivido el olvido.

Por eso compa帽eros y compa帽eras, es que debemos participar m谩s activamente en nuestro sindicato, que tambi茅n tiene sus muertos y desaparecidos, y todos los d铆as nos reclaman que no hay nada m谩s hermoso que la solidaridad, la fraternidad y la unidad de los trabajadores.

S贸lo hay algo que duele m谩s que el dolor mismo y es perder la esperanza.

隆NO LA PERDAMOS ENTONCES!

Nosotros les invitamos a no dejar ning煤n espacio sin cubrir, a revitalizar el compromiso y la participaci贸n, son muchas m谩s, las vivencias de todos y todas, que estas pocas reunidas en esta simple nota, pero esperamos que podamos renovar el compromiso ideol贸gico-sindical para demostrar y demostrarnos que estamos tan vigentes como siempre en la defensa de nuestros intereses.

Fraternalmente,
V铆ctor Gabriel Olmos
Presidente de ATSS

(1) Viviane Forrester: 鈥淯na extra帽a dictadura鈥 p谩g. 7
(2) Mart铆n Hopenhayn: 鈥 Ni apocal铆pticos ni integrados鈥 p谩g. 19
(3) Jaime Ross: Canci贸n: Prog. TV 鈥淧lop鈥