Cuesta abajo: ajuste y desindexaci贸n salarial

Escribe Antonio El铆as, asesor econ贸mico de ATSS.

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Escribe Antonio El铆as (*)

El objetivo de esta nota es analizar el impacto crecientemente negativo que tiene sobre el poder adquisitivo de los trabajadores la pauta salarial nominal que impuso el Poder Ejecutivo para la sexta ronda de Consejos de Salarios. Cuando el gobierno fij贸 la pauta, julio del a帽o pasado, la inflaci贸n anualizada era 9,02%, el d贸lar val铆a $ 27,86, el d茅ficit fiscal ascend铆a a 3,5%. El crecimiento del PBI hab铆a sido de 3,5% en 2014 y era de 1,5% de enero a setiembre.

En ese marco de datos y desconociendo la tendencia negativa de la mayor铆a de las variables de la econom铆a nacional y regional se impuso, sin ning煤n fundamento econ贸mico, una pauta salarial basada en la existencia de una inflaci贸n decreciente.

Los 煤ltimos datos sobre las principales variables econ贸micas son m谩s que preocupantes y demuestran el grave 鈥渆rror/horror鈥 de pron贸stico del equipo econ贸mico: la inflaci贸n anualizada que lleg贸 a 10,23% en febrero; la devaluaci贸n del peso hizo que el d贸lar llegara $ 32,52; el d茅ficit fiscal alcanzo a 3,8% (2 mil millones de d贸lares).

Es importante resaltar que las reservas se redujeron en 4.200 millones de d贸lares -m谩s del 26%- una parte sustancial para mantener un tipo de cambio que se sigue devaluando sin que se perciba cual es el beneficio macroecon贸mico para el pa铆s de estas operaciones que solamente retrasan, pero poco, un crecimiento inexorable del d贸lar. En lo que tiene que ver con la p茅rdida de reservas no se puede olvidar la oposici贸n frontal del gobierno a la propuesta del PIT-CNT de utilizar una parte much铆simo menor que la que se ha gastado para realizar pol铆ticas de reactivaci贸n econ贸mica.

Esta situaci贸n se da, adem谩s, en un contexto de vencimientos crecientes de la deuda en pesos y en d贸lares, las que seguramente se refinanciaran en condiciones m谩s onerosas pasando los costos a las generaciones futuras. Lamentablemente la l贸gica del equipo econ贸mico es cubrir sus obligaciones pagando una deuda con otra deuda. El negocio del prestamista, como es bien conocido, no es recuperar el capital sino cobrar los intereses, que en el contexto mundial ser谩n crecientes.

La demanda internacional relevante para el pa铆s se genera en pa铆ses con proceso de enlentecimiento de su econom铆a como China (7%), en franca recesi贸n como Brasil con una fuerte ca铆da del PBI en 2015 (3,8%), o en un proceso de estancamiento con Argentina, con alta inflaci贸n y fuerte d茅ficit fiscal. En ese contexto han ca铆do las exportaciones en cantidad y en precio.

Los precios de las commodities a nivel internacional contin煤an bajando y, parecer铆a, que se van a profundizar los problemas en Brasil y es incierto lo que suceder谩 con Argentina. La situaci贸n econ贸mica es de gran vulnerabilidad, somos un pa铆s tomador de precios y que vive en gran medida de las exportaciones y todo el auge (2005-2010) se produjo cuando ten铆amos 鈥渧iento a favor鈥 y ahora el viento cambi贸 de direcci贸n y viene en contra con velocidad creciente.

Estamos en un momento muy dif铆cil y las medidas de ajuste que toma el gobierno 鈥 aumento de tarifas, reducci贸n de inversiones, baja del salario real, restricci贸n monetaria – generar谩n un proceso contractivo que afectar谩 el nivel de actividad con sus l贸gicas consecuencias en los niveles de empleo e ingreso de los trabajadores.

La lucha distributiva que genera una espiral precios salarios tiene a los trabajadores encadenados a la pauta nominal, mientras que los precios aumentan significativamente. La medida propuesta por el Poder Ejecutivo de hacer un seguimiento de precios es francamente irrelevante, en tanto se rechaza el control de precios y se apuesta a lograr mayores niveles de competencia. Olvidando, parece, que el mercado nacional es muy peque帽o y que en muchos bienes existe una sola empresa productora y/o importadora, o un peque帽o conjunto de empresas que acuerdan una divisi贸n del mercado, para no competir por precios.

Complementariamente, los empresarios que ganaron m谩s en la 茅poca de auge no aportaran para el financiamiento del d茅ficit del Estado porque existe un compromiso del gobierno de no aumentar los impuestos.

La pauta salarial

Un reclamo permanente del movimiento sindical ha sido el control de precios, lo cual ha sido rechazado por el gobierno en todas las oportunidades, salvo cuando aplica una pauta salarial que controla fuertemente el precio de la fuerza de trabajo.

En efecto, la pauta salarial determina un aumento semestral nominal que es independiente de cu谩l sea el incremento del 脥ndice de Precios al Consumo durante los dos primeros a帽os, con un correctivo por inflaci贸n al finalizar ese per铆odo. Los que firmaron convenio en 2015 tendr谩n otro ajuste por inflaci贸n al terminar el tercer a帽o.

En la pauta se definieron tres niveles de aumentos de salarios seg煤n la situaci贸n econ贸mica del sector: los que van a recibir menores aumentos son aquellos que trabajen en 鈥渟ectores en problemas鈥 que son beneficiarios de subsidios, tienen riesgo de p茅rdida de empleo; los que tendr谩n mayores incrementos ser谩n los que est茅n laborando en 鈥渟ectores din谩micos鈥, entendidos 茅stos como aquellos que crecen m谩s de 4% anual; el tercer nivel de aumento lo tendr谩n aquellos que ni tienen problemas ni son din谩micos.

En todos los casos los aumentos son decrecientes a lo largo de del convenio, los sectores: con problemas (8%, 6.5% y 6%); medios (8,5%, 7,5% y 7%); din谩micos (10%, 9% y 8%). Esto quiere decir, por ejemplo, que aquellos que trabajan en sectores con problemas cuyos convenios vencieron en 2015, en el primer a帽o tuvieron un aumento de 8%, pero en 2016, el incremento ser谩 de solo 6,5% y en 2017 de 6%.

Los sectores cuyos convenios vencen este a帽o tendr谩n un aumento de 6,5% en 2016 y de 6% en 2017 (sus convenios ser谩n por dos a帽os) y el ajuste por inflaci贸n ser谩 al terminar el per铆odo.

La inflaci贸n de 2015 fue 9,44% (aplicado el UTE Premia para provocar deflaci贸n en diciembre) y la inflaci贸n anualizada a febrero fue de 10,23%. Como los ajustes son semestrales y nominales recibir谩n un ajuste de 4% en los dos primeros semestres y de 3.25% en el tercer y cuarto semestre, por lo que notoriamente existir谩n perdidas de poder adquisitivo en forma permanente a lo largo de los dos primeros a帽os. Reci茅n al finalizar este per铆odo se indexar谩 el salario y los trabajadores recibir铆an un ajuste para recuperar el valor del salario real previo a la firma del convenio.

Pero si la tasa de inflaci贸n aumenta, como consecuencia del acelerado proceso devaluatorio las p茅rdidas de salario real ser谩n m谩s altas. De todas formas con los valores actuales de inflaci贸n se est谩 muy lejos del piso de los trabajadores en las negociaciones: el 100% del IPC pasado.

La cl谩usula gatillo, por otra parte, se aplicar铆a cuando la inflaci贸n supere el 12% anual, lo que demuestra claramente que el gobierno asume que la inflaci贸n puede superar con alta probabilidad el 10% que accionaba el 鈥済atillo鈥 en convenios anteriores. Obviamente, las p茅rdidas de salario real derivadas de no acompa帽ar la evoluci贸n de la inflaci贸n crecer谩n en forma proporcional al aumento del IPC.

La posibilidad de incrementos salariales por encima de los aumentos nominales de la pauta queda limitada al siguiente criterio: 鈥渓as partes podr谩n acordar incentivos por productividad a nivel de empresa, conjunto de empresas o rama鈥.

En resumen, el mantenimiento de la pauta salarial implica una 鈥渁puesta鈥 del gobierno – en el 鈥渃asino鈥 de una econom铆a mundial y regional con grandes dificultades y riesgos 鈥 para frenar la inflaci贸n y reducir el d茅ficit fiscal. Los trabajadores 鈥 activos y pasivos – nuevamente son la variable de ajuste de la econom铆a e inexorablemente perder谩n poder adquisitivo y calidad de vida.

(*) Master en Econom铆a, docente universitario, miembro de la REDIU y Director de INESUR
Publicado en el Semanario 鈥淰oces鈥, Montevideo, el 31 de marzo de 2016.