Despedida del compañero Gustavo Bermúdez

Carta del compañero Gustavo y palabras de despedida de Víctor Olmos, presidente de ATSS.

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Tacuarembó, 24 de agosto de 2016

Compañeras y compañeros:

Buenos días, como están? Hoy me comunico con ustedes, para decirles que hoy es mi último día de trabajo en BPS. Me voy a trabajar a otro lugar, es siempre un desafío, donde se abre otro horizonte, abrimos nuestra cabeza, a otros lugares, otros compañeros, otras formas de trabajo.

Los voy a extrañar, porque desde el año 1983 estoy en la ATSS, primero como delegado, después como Directivo del Norte, y otras veces como Secretario del Interior.

Cuanto aprendí en mis recorridas por todos los lugares del País, porque quienes marcaban y marcan la Agenda son los compañeros/as, nosotros podemos pensar muchas cosas, intentar hacerlas, pero cuando hablamos con cada uno de ustedes, ahí vemos que hace falta y que les interesa, que debemos cambiar o mejorar; entonces nos damos cuenta, que con cada contacto, para mi en el Interior, aprendemos a trabajar cada día, y eso me lo llevo como un tesoro, porque conocer a los compañeros y entenderlos, es lo mejor que me pasó, si hice algo para lograr eso mucho mejor.

En el Sindicato se aprende, a ser solidario, que nosotros no somos los primeros, y que tenemos que escuchar mucho y hablar poco, y estar cuando cada compañero lo necesita, y saber que el tamaño del problema lo marca quien lo tiene y no nosotros.

Por eso de la ATSS me llevo mucho, y los voy a extrañar, pero siempre estaré acá en el Norte, en Tacuarembó, quienes vengan y quieran llegar, hay un lugar sin tranqueras, simplemente se llega.

Abrazo grande, hasta luego,

Gustavo

Por Gustavo
Palabras de despedida del compañero Víctor Olmos, presidente de la ATSS.

Nunca te olvidaremos, porque “ATSS no olvida”. Difícil sería olvidar al compañero que entregó 33 años de su vida por la causa de los trabajadores, sus compañeros… su clase.

En Gustavo encontraremos siempre las palabras apropiadas para definir una situación, nunca una fuera de lugar y mucho menos alguna que pueda agraviar. A esa cualidad que muy pocos hombres tienen y por suerte es así, porque sólo así pueden ser referentes, se le suma otra no menos importante y es que nunca hablo peyorativamente de otro compañero, de otra persona, ni siquiera de un superior, lo máximo que pudo decir y decía era: “qué persona complicada, qué difícil, ¿cómo hará para vivir así?”, en realidad se compadecía de ella, sin tener una palabra deshonrosa.

Muchos aprendimos que para llegar a la mayor cantidad de compañeros había que ser y actuar con sencillez, ser “campechano”, que no era necesario adornar lo que se tuviera para decir, sino que había que decir lo que se debía decir.

Y siendo de esa forma es que ocupó muchas veces la responsabilidad de ser el Secretario General del Interior en muchos distintos períodos, pero siempre de una misma forma: siendo él, siempre fiel a su estilo.

No comparto el hecho de contar anécdotas en estas ocasiones, pues, hablan de quien las cuenta y no de quien es homenajeado, pero si vale la pena recordar una frase de Gustavo en un CDN: “parece que algunos no entienden que quien debe tener respuestas a los reclamos de los trabajadores no somos nosotros el sindicato sino la Administración que es el patrón y por ello dispone”. ¡¡¡qué verdad y qué vigencia!!!, hasta hoy hay quienes le pasan factura al sindicato cuando no concreta una reivindicación y el patrón sale indemne, en ése CDN el presidente de entonces, a quien homenajeamos hace pocos días dijo: “el problema es que muchos no saben que hay que levantar la mira del fusil para no matar a los nuestros”.

Es por estas cosas que sabemos que cuando un compañero así se va, es difícil sustituirlo, es difícil conseguir otro que nos enseñe igual, a ser mejores trabajadores, pero por sobre todas las cosas, ser mejores personas.

La ATSS no olvida pues tenemos claro que siempre estarás presente, que seguro en cualquiera de las actividades que asumas habrá un recuerdo para nosotros.

Abrazo y hasta siempre,

Víctor Gabriel Olmos
Presidente