La gota que desborda el vaso

Editorial de Víctor Gabriel Olmos, Presidente de ATSS.

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En la búsqueda de respuestas muchas veces la ansiedad puede “ganarnos la cabeza” y hacernos perder la paciencia. Esto que para nada es raro y es inherente a los humanos y otros animales, sólo nosotros podemos controlarlo.

Conviene entonces ser pacientes aunque, también es innegable que la paciencia se acaba, y lo peor es que no sabemos cuando sucede esto, ¿en qué momento? ¿en qué lugar y frente a quién o quiénes? Valoramos cuando la paciencia se agota y somos los suficientemente maduros como para plantear lo que debamos plantear y hacer lo que debamos hacer ante las personas que corresponde, de forma educada, moderada y respetuosa.

Pues bien, esa, deseamos sea nuestra característica principal durante nuestra vida y en particular en este ámbito, o sea el político-sindical.

Últimamente valoramos como situación de crisis la que estamos atravesando a nivel sindical y comparativamente de “sacudón fuerte” en el movimiento todo. No obstante no seremos parte de los que ayuden a incrementar la ola, pero los hechos demuestran qué es lo que está sucediendo. Avanzamos hacia una nueva forma de actuar sindicalmente, y este orden nuevo que está “pariendo” la sociedad toda genera dolores de parto, obviamente.

En lo particular (nos referimos a la ATSS) no vamos a cambiar como nueva conducción nuestra manera de llevar adelante el programa y sus propuestas, y evitaremos quedar embretados por el viejo enjambre burocrático sindical que se ha sucedido durante los últimos años. Es claro que esto generó y seguirá generando algunas rispideces que, con voluntad, disposición e interés honesto en solucionarlas serán de corto tiempo.

Para lo que resta del año tenemos fuertes expectativas en mejorar varias cosas y concretar otras, que el colectivo pueda comprobar, que sean visibles, palpables y que los hechos y las acciones primen sobre las palabras.

Quizás y sin quizás, no ha sido comprendida nuestra impronta, que nosotros resumimos en ser ejecutivos, eficientes y eficaces, para ello utilizaremos todos los medios necesarios para ser comprendidos por propios y ajenos. El cambio propuesto, no queremos que se estrelle contra un muro construido durante treinta años de accionar de tal o cual forma. Quienes nos llevaron al frente del sindicato desean estos cambios, optaron por este tipo de acciones y desean firmemente la concreción de estos.

Decíamos que seguramente hasta la Administración no entendería por qué caminos queremos transitar y al parecer no nos equivocamos. Sin temor a posicionar al otro como el enemigo ni como un contrincante que desea nuestro fin, decimos que seguiremos actuando con buena fe, que nuestras palabras no tienen doble significado y que no rehuiremos ningún espacio de diálogo, formal, creativo, sincero y que se resuma en concreciones reales.

Charlar por charlar no nos parece adecuado para el mantenimiento de una relación que debemos fortalecer. Concretar y efectivizar es la aspiración de la unanimidad de compañeros y compañeras que integran el gremio.

La Administración tiene y debe entender que una gota también puede desbordar el vaso. ATSS y BPS deben arribar negociadamente a la concreción de los temas planteados en Bipartita Política y la Administración particularmente debe reconocer que los tiempos son extremadamente cortos.

Ser pacientes no significa dejar hacer, sino una prueba de voluntad de negociar y acordar, que, como todo en la vida, tiene plazos, por tanto un tiempo. Hoy el tiempo debe ser utilizado en concretar mediante acuerdos negociados puntos esenciales. Esa es la señal y esa es la prueba de que los más de 4000 trabajadores del BPS no son rehenes de la situación. Actuando con madurez, seriedad, responsabilidad y buscando el bien superior es que estamos trabajando.

Esperemos que la ansiedad no sea la gota que derrame el vaso, y que tampoco la historia, la reciente no lo vuelque y perdamos todo y todos. Estamos dispuestos a transitar el camino, por escarpado que este sea, pero juntos, apoyándonos siempre y mirando hacia atrás para que nadie quede rezagado; aunque con una meta definida y clara. Esperemos que esto sea entendido por la Administración, pues nosotros lo tenemos claramente entendido.

Víctor Gabriel Olmos
Presidente de ATSS