La seguridad social desde 2005 a la actualidad

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En esta segunda parte del art铆culo de Adolfo Bertoni, ex presidente de ATSS y actual integrante de su comisi贸n especializada en el tema se deja planteado el estado actual de la seguridad social, a fin de proporcionar elementos que permitan comprender mejor la coyuntura actual y brindar bases para la formulaci贸n de respuestas ante la inminente reforma de la Seguridad Social que llevar谩 adelante el presente gobierno

Los gobiernos del Frente Amplio: permanencias y cambios.

A pesar de tener escrito en el programa de gobierno presentado a la ciudadan铆a en las elecciones nacionales de 2004 y siguientes que deb铆a eliminarse el lucro de la seguridad social, y a pesar de tener mayor铆a absoluta en las dos C谩maras del Poder Legislativo en los tres periodos que gobern贸, el Frente Amplio nunca promovi贸 reforma alguna que implicara un cambio de estructura del sistema, manteniendo consecuentemente el sistema mixto y las AFAP. (1)

Por otra parte, afortunadamente las modificaciones vigentes desde el 2008 gracias a la llamada 鈥淟ey de flexibilizaci贸n鈥, efectivamente permitieron que muchos miles de trabajadores y especialmente trabajadoras, hayan accedido o est茅n accediendo a jubilarse (aunque con las bajas prestaciones ya se帽aladas). Esos cambios fueron la reducci贸n de 35 a 30 a帽os de servicios para configurar causal jubilatoria; el otorgamiento a las mujeres de un a帽o m谩s de trabajo por cada hijo/a nacido/a vivo o adoptado/a (con un tope de 5), y nuevas causales por edad avanzada.

En el 2013 se aprob贸 una (mala) ley que intent贸 facilitar la desafiliaci贸n de las AFAP de quienes se hab铆an afiliado a ellas 鈥渧oluntariamente鈥, y en diciembre del 2017 se aprob贸 otra ley que en parte soluciona el problema de los 鈥渃incuentones鈥 obligados, aunque rebaj谩ndoles un 10% del valor inicial de su jubilaci贸n, en una clara injusticia que castiga a los integrantes de dicha franja etaria.

(Como resoluciones francamente negativas vale recordar que en el gobierno de Mujica se permiti贸 que las AFAP cumplieran su sue帽o de poder invertir una parte de los ahorros de los trabajadores y trabajadoras uruguayas, en el extranjero, y que en los 煤ltimos a帽os el Banco Central se meti贸 activamente en el sistema 鈥渢oqueteando鈥 la tasa de inter茅s t茅cnico a su antojo, perjudicando de por vida a miles de trabajadoras y trabajadores, anteponiendo las finanzas del Banco de Seguros del Estado que paga las 鈥渞entas vitalicias鈥 del pilar de ahorro individual).

La alarma del 2026: el pr贸ximo problema de los 鈥渟esentones鈥.

Buena parte de la historia del Uruguay est谩 en las 鈥渄eclaraciones de servicios鈥 que un trabajador o una trabajadora hacen al iniciar su tr谩mite jubilatorio ante el BPS. La historia econ贸mica y social est谩 all铆 con claridad. Esta conjunci贸n de la realidad colectiva con la personal no siempre se ve: el ser que se presenta a jubilarse es alguien que viene a ejercer un derecho porque ha hecho 茅ste pa铆s con su trabajo.

Hasta hace unos 25 a帽os 鈥搒alvo en casos de actividad dom茅stica 鈥渃on retiro鈥, o de la construcci贸n鈥 era com煤n que toda la vida laboral se hubiera desarrollado en una sola empresa, (o dos, o como mucho tres), y los per铆odos de inactividad apenas exist铆an. Los salarios sol铆an mantenerse en una meseta durante una parte larga del tiempo, o hab铆a aumentos progresivos y lentos, estando siempre los sueldos m谩s altos (a veces mediante un acuerdo trabajador-empleador) en los 煤ltimos a帽os de trabajo. Si un empresario evasor no aportaba al BPS por un dependiente, al no ser este responsable de tal defraudaci贸n, ten铆a la posibilidad de proponer testigos (2) que efectivamente conoc铆an su actividad (ex compa帽eros, vecinos, etc.).

Hoy, dr谩sticamente, (y sin tener en cuenta la pandemia), salvo tal vez en el empleo p煤blico y en algunas excepciones privadas, las empresas declaradas cambian en plazos cortos; los per铆odos de inactividad se reiteran; y la evoluci贸n de los salarios es impredecible: pueden ir en ascenso; bajar por un cambio brusco y obligado; pueden no existir por per铆odos de desocupaci贸n no compensada, changas, actividad 鈥渆n negro鈥濃 o llegar a ser muy importantes en algunas ramas de actividad.

脡sta realidad, con esas historias laborales propias de los cambios en el mercado de trabajo 鈥搈谩s cierto comportamiento de las nuevas generaciones que deber铆a estudiarse鈥 permite asegurar que lo peor del sistema jubilatorio a煤n no lo hemos visto.

A partir del 2026 empezaremos a ver decenas de miles de 鈥渟esentones鈥 sin derecho a jubilaci贸n, por no poder reunir el m铆nimo de a帽os de servicios registrados necesarios.

驴Por qu茅 hablamos del 2026? Porque entonces se cumplir谩n 30 a帽os de vigencia plena de la historia laboral. (Para dimensionar la gravedad real del problema, estudios recientes en poder de la Comisi贸n de Expertos afirman que 鈥渆n promedio, los hombres cotizan el 59% de su vida laboral y las mujeres el 55%鈥. Y el nivel de ingresos influye sustancialmente: mientras que entre el 20% de la poblaci贸n con mayores ingresos 鈥渓a mitad logra completar aportes por el 100% de su vida laboral, entre la poblaci贸n de menores ingresos ese guarismo se reduce apenas a 4%鈥. Si: de cada 100 trabajadores de muy bajos ingresos, solamente 4 registran la totalidad de su vida laboral) (3).

(Esos nuevos excluidos del sistema ser谩n b谩sicamente trabajadoras dom茅sticas, trabajadores rurales, de la construcci贸n y otros sectores de la Industria y el Comercio, particularmente de sueldos bajos, 鈥渦nipersonales鈥, microempresarios de la ciudad y el campo: 鈥渓os informales鈥). La cobertura casi universal del sistema que hoy nos enorgullece pasar谩 a ser parte de la historia si el par谩metro 鈥渁帽os m铆nimos de servicios鈥 para obtener causal jubilatoria no se modifica en la reforma a estudio.

La situaci贸n de los actuales jubilados y pensionistas

Como regla, la inmensa mayor铆a de quienes se jubilan pasan a cobrar menos, justo cuando m谩s lo necesitan. (4)

D铆gase solamente que el 70% del total de pasividades pagas por el BPS, est谩 por debajo de los 27.000 pesos mensuales, y que un 30% est谩 por debajo de 16.000 pesos, ambas cifras nominales. (5)

Pensemos solamente en un ejemplo significativo: los pr茅stamos sociales. Es el sector del BPS que m谩s trabaja en todo el pa铆s, con mayor afluencia de p煤blico, con colas que comienzan antes del inicio del horario de trabajo.

Aunque cueste creerlo, hay miles y miles de jubilados y jubiladas que desde hace a帽os han entrado en una calesita de renovaci贸n de pr茅stamos de la cual no pueden salir.

Muchos de ellos 鈥渟e van con mil o dos mil pesos en la mano, esperan a pagar el m铆nimo de cuotas requerido para renovar, y renuevan por una miseria鈥.

Si bien estos pocos datos forman parte importante de la realidad social del Uruguay, no parecen quitarle el sue帽o a la mayor铆a de los integrantes del sistema pol铆tico, y a veces tambi茅n del movimiento social.

La lucha por mejoras puntuales o parciales hay que hacerla siempre: pero no al bajo precio de abandonar el objetivo de alcanzar una sociedad verdaderamente justa y solidaria.

驴Cu谩ntos dirigentes pol铆ticos plantean firmemente la necesidad de jubilaciones m铆nimas que alcancen un nivel de dignidad real?

驴Por qu茅 nos hemos acostumbrado a que una persona que se jubila pase a ganar menos 鈥搚 viva peor鈥 como si fuera algo inherente a la naturaleza humana?

(Sobre las caracter铆sticas que deber铆a reunir la m谩s que necesaria reforma, hablaremos en pr贸ximas entregas).


Notas

1: No se me escapa que en ambos Poderes hubo algunos frenteamplistas (pocos) que intentaron cambiarlo.

2: Por las actividades anteriores a abril de 1996, los testigos pueden seguir present谩ndose. (Despu茅s, es extremadamente intrincado el procedimiento para que una actividad no registrada termine si茅ndolo en la historia laboral). En todo caso, llama la atenci贸n c贸mo (a derecha e izquierda) se ha demonizado el papel de los testigos como parte del tr谩mite jubilatorio. Muchas veces, uno o varios testigos son la 煤nica espada que tiene para defenderse un/a trabajador/a que ha sufrido un patr贸n defraudador o evasor. (Parad贸jicamente, y de forma correcta y afortunada, el Poder Judicial si acepta la prueba testimonial).

3: V茅ase la diaria del 30/11/20:鈥淪eguridad Social: historias laborales y densidad de cotizaciones鈥.

4: A veces mucho menos. Ocurre as铆 para los sueldos bajos, los medios, medio-altos, y altos. El tope m谩ximo tambi茅n es excesivamente bajo, transform谩ndose 鈥揺n los hechos鈥 en un impuesto invisible que el

jubilado sufrir谩 mientras viva a partir de su 煤ltimo d铆a de trabajo. (En el caso de los 鈥渃incuentones鈥, por resoluci贸n del Directorio del BPS de 2018 hasta la fecha, ilegalmente, dicho tope se rebaj贸 un 10% m谩s).

5: Para comparar con la vida real: seg煤n datos del Instituto Nacional de Estad铆sticas del mes pasado, 鈥渦n hogar unipersonal que vive en Montevideo es considerado POBRE si su ingreso mensual es menor a

$ 16.065; si son dos personas se las considera igual si ganan menos de $ 27.372; un hogar de tres personas si ganan menos de $ 41.058, y un hogar de cuatro personas si tiene ingresos menores a $ 54.744.

(Gracias Antonio El铆as por los datos). 驴Esto se considerar谩 a la hora de hacer la Reforma?